El encuentro anual organizado por la Cámara de Comercio Italiana reúne una propuesta culinaria regional en formato de comida callejera junto a expresiones de música, literatura y diseño en el litoral de la ciudad.

Barcelona — La puesta en valor del patrimonio culinario peninsular se consolida en la capital catalana con la llegada de la octava edición de Taste-It, el certamen de referencia promovido por la Cámara de Comercio Italiana de Barcelona. El festival se desarrolla en las instalaciones del Terminal Grimaldi, configurando un espacio de encuentro para la colectividad y los residentes locales bajo el auspicio estratégico del Consulado General y el Instituto Italiano de Cultura locales. La propuesta de este año profundiza en la autenticidad de las materias primas y los platos tradicionales de casi la totalidad de las veinte regiones de Italia, integrando la gastronomía con manifestaciones artísticas contemporáneas.

La oferta gastronómica se articula mediante la participación de trece reconocidos restaurantes de la ciudad que adaptan sus cartas al formato dinámico del street food, facilitando al público la degustación de más de una veintena de opciones saladas y dulces. Los asistentes pueden recorrer estaciones dedicadas a elaboraciones clásicas de pasta, pizzas tradicionales, preparaciones fritas de origen regional, bocadillos típicos y alternativas de repostería y helado artesanal. Este despliegue de sabores busca reflejar la evolución y la vigencia de la cocina popular italiana, sirviendo como una plataforma de visibilización para los emprendedores gastronómicos de la diáspora asentados en el territorio.

Más allá del eje culinario, las expresiones artísticas e institucionales vertebran el programa del festival bajo la dirección de la Compañía Teatral Italiana de Barcelona. La agenda musical contempla sesiones de pinchadiscos y espectáculos en vivo, donde destaca la presentación de un trío de jazz conformado especialmente para la ocasión por la vocalista Eva Verde, el pianista Danilo Tarso y el contrabajista catalán Manel Fortià. Asimismo, las novedades de esta edición incorporan un bingo musical con incentivos provistos por las marcas patrocinadoras y un espacio literario abocado a la presentación del libro de Amaranta Sbardella sobre la influencia cultural italiana en la sociedad barcelonesa.

El diseño y las actividades comunitarias completan el itinerario con propuestas dirigidas a todo el grupo familiar. El sector de la innovación se hace presente a través de una exhibición de mobiliario producido mediante impresión tridimensional que fusiona la creatividad barcelonesa y peninsular. Para los más jóvenes, el predio dispone de un espacio recreativo coordinado junto a la Escuela Italiana de Barcelona, complementado por la oferta editorial de las librerías independientes Le Nuvole y La Piccola Libreria. Esta confluencia de actividades transforma al festival en una herramienta clave de cohesión social y diplomacia cultural, fortaleciendo el posicionamiento del Made in Italy dentro del entramado económico y social de la región de Cataluña.