La icónica salsa all’amatriciana, uno de los platos más emblemáticos de la cocina italiana, tendrá a partir de este año su propia celebración internacional. El próximo 6 de marzo de 2026 se celebrará por primera vez la “Giornata Internazionale dell’Amatriciana”, una iniciativa que busca poner bajo los reflectores mundiales a esta receta tradicional, recuperar y difundir su historia y fortalecer los vínculos culturales y gastronómicos con Italia.

La fecha no fue elegida al azar: el 6 de marzo coincide con el día en que, en 2020, la amatriciana obtuvo el prestigioso reconocimiento de “Specialità Tradizionale Garantita” (STG) por parte de la Unión Europea, un sello que certifica la autenticidad y el valor cultural de productos alimentarios tradicionales italianos. La celebración se desarrollará en Amatrice, el municipio de la región de Lazio donde nació esta salsa originalmente, con un completo calendario de actividades durante tres días (6, 7 y 8 de marzo).

El programa oficial incluye conferencias temáticas, talleres culinarios, visitas guiadas a productores locales, degustaciones, recorridos en bicicleta eléctrica por los senderos de la zona y actividades al aire libre, todo pensado para destacar no solo la receta en sí, sino también las tradiciones, paisajes y economía de un territorio que ha sabido recuperarse tras los fuertes terremotos que afectaron la región en años recientes.

Para muchos italianos en el extranjero y amantes de la cocina italiana alrededor del mundo, esta iniciativa representa una oportunidad única para acercarse a una de las más grandes joyas de la gastronomía italiana. La amatriciana no es solo una salsa para pasta; es un símbolo de identidad culinaria que ha trascendido fronteras, inspirando generaciones de cocineros y aficionados a la cocina tradicional de Italia.

🍅 ¿Qué hace especial a la amatriciana?

La auténtica amatriciana tradicional se prepara con guanciale (carré de cerdo curado), tomates, queso pecorino de Amatrice, un toque de vino blanco y pimienta negra, sin ingredientes como ajo o cebolla, lo que conserva su carácter original y su perfil de sabor único. Su larga historia y su reconocimiento europeo la posicionan hoy como un emblema culinario nacional que, con esta nueva jornada internacional, aspira a ser celebrado globalmente.